Siguiendo principios de la arquitectura tropical contemporánea, el corazón del proyecto se centra en un patio interior que articula la distribución lineal de la vivienda. Este espacio funciona como regulador térmico y visual, permitiendo la entrada de luz natural sin comprometer la privacidad. La vegetación tropical, combinada con iluminación indirecta, genera un microclima que reduce la carga térmica hacia los espacios interiores. Más que un elemento decorativo, el patio actúa como una pieza funcional dentro de la estrategia pasiva de la villa.