Ubicada en Casa de Campo, esta residencia de 930 m² reinterpreta el lenguaje tradicional característico de la zona desde una visión contemporánea, equilibrando proporción, materialidad y apertura hacia el exterior.
La arquitectura combina cubiertas inclinadas y composiciones sobrias con una selección de materiales cálidos y atemporales como coralina, mármol travertino y madera, generando una atmósfera elegante pero relajada.